Vale, es verdad que este “elemento decorativo” (por llamarlo de alguna manera) tiene un punto friki impresionante. Pero también es cierto que lo friki tiene su público, ¿no?
Se trata de una reproducción de una cabeza de ciervo, igualita que las que cuelgan en las casas montañesas, pero esta tiene una peculiaridad: canta. Sí, sí, además de decorar tu salón, te alegra las tardes con sus canciones. Hay que reconocer que no cualquiera se la pondría en casa, pero… la cultura de lo friki se extiende y seguro que hay alguien a quien puede interesarle.
Bueno, y si tienes a alguien a quien le quieres hacer un regalito y de paso te apetece gastarle un broma, ¿por qué no se la regalas?
Lo único es que la broma te saldrá por 45 euros… en fin, que muy barata no es. Pero claro, no te olvides que canta.
Foto de Yo quiero uno de esos










Comentarios recientes